La receta de hoy es una receta tradicional de la cocina francesa, se trata de unos pequeños bizcochos típicos de la ciudad de Burdeos que deben su nombre a los característicos bordes estriados que en gascón se dice canelat (canelón).
Se hacían en unos preciosos moldes de cobre, ahora usamos la silicona que es mucho más barata y fácil de encontrar. Se dice que datan de principios del siglo XVI cuando las monjas del convento de des Annonciades de Burdeos los creaban con ingredientes sobrantes que recuperaban de los buques que atracaban en el puerto, la harina, el azúcar, el ron, y las yemas de huevo las conseguían de las bodegas de la región que usaban las claras para clarificar el vino. ¡¡Reciclando!!
Yo no tengo estos moldes, me los ha prestado mi amigo Jaime que ha venido con Mar y Jaime y Javier a pasar el fin de semana y además de los moldes me ha prestado esta receta. Gracias Jaime!!!!
Dificultad: Encontrar los moldes, se pueden hacer en cualquier otro molde con huecos pequeños, no quedan como los tradicionales pero el sabor es el mismo.
INGREDIENTES
1 litro de leche
400 gr. de azúcar glasé
200 gr. de harina
2 cucharadas de extracto de vainilla o en su defecto un par de vainas de vainilla
100 gr. de mantequilla líquida
4 huevos y 4 yemas
1 vasito de ron
Sal
PREPARACIÓN
Si no tienes pasta de vainilla, corre a comprarla. No en serio, le da un sabor buenísimo, pero si no infusiona la leche con la vainilla durante unos 10 minutos y deja enfriar, si la vainilla es en pasta basta añadirla a la leche a la hora de batirla.
Mezcla el azúcar y la harina.
En un bol bate los huevos con las yemas el ron y la mantequilla líquida y añade la mezcla de azúcar y harina mezclando bien, no es necesario batir y a continuación la leche avainillada. Añade una pizca de sal a la mezcla resultante.
Tapa con un papel film el bol sin dejar aire entre la mezcla y el plástico, esto se hace para que no cree costra, aún así algo saldrá, simplemente dale un poco con las varillas. Esta mezcla debe estar unas 24 horas en el frigorífico.
Al día siguiente, precalienta el horno a 200º, engrasa los moldes. Si utilizas spray no hará falta nada más, simplemente dejar en el horno una hora y después desmoldar en caliente y comer.
Si engrasas los moldes con mantequilla, cuando los caneles lleven una media hora, habrán subido en el horno y tendrás que armarte de unas pinzas de esas de dar la vuelta a la carne, apretar cada uno de los huecos de los moldes y darle unos golpecitos hacia abajo para que vuelvan a su sitio. Otra vez al horno otros 30 minutos y a comer.

Da gusto leerte y saborearte amiga ya voy hablando de tu maravilloso blog con la gente para q pueden disfrutarlo tambien
ResponderEliminarGracias amiga!!!M!M
EliminarEso, dejando el pabellón bien alto.
ResponderEliminarUn besazo guapa
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarJopé, chicas, cuánto almíbar (obvio, por otro lado, tratándose de un blog culinario) Besos dulces. Vivi, esta es una receta que, leída promete ser deliciosa aunque no apta para Pantagrueles como yo que además adolecen de una impaciencia galopante
EliminarCuanto bueno y dulce por aqui.
Eliminar¿Como que no es apta para tu impaciencia galopante? Si Luis y Jorge pueden esperar a que estén hechos te aseguro que tu también, ellos se suelen quemar pero se los comen directamente de la rejilla donde están enfriando.
Qué curiosos! Nunca los había visto, me los apunto!
ResponderEliminarTe van a encantar!!! Un beso
EliminarDoy fe que son algo delicioso y muy muy peligrosos.
ResponderEliminarLuis
Tu si que eres peligroso. jajajaja
EliminarToma ya, un premio. Muchísimas gracias!!!!!
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